Publicado: 23 de Enero de 2017 a las 15:45

La correa de distribución es el elemento que sincroniza los ciclos que experimenta el motor. El movimiento parte del cigüeñal y transmite ese movimiento a través de la correa a los diferentes elementos que hacen que el  motor funcione correctamente.

Su ruptura puede hacer que varios de los elementos del motor giren libres sin sincronía pudiendo llegar a la destrucción completa del motor.

No cabe decir que esta reparación es esencial hacerla en los intervalos que estipula el libro de mantenimiento de tu coche, para no tener que lamentar daños muchos mayores.

Para optimizar el cambio de correa de distribución, debemos tener en cuenta sustituir también, otros elementos que sufren desgaste y que al sustituirlos, conseguimos evitar tener que sustituir la correa antes de tiempo, a la vez que amortizamos la mano de obra o el tiempo de alquiler del box ya que una vez desmontadas dichas partes, su sustitución es prácticamente inmediata, sólo teniendo que asumir el coste de las piezas.

Debemos reemplazar:

Todos los rodillos y tensores que afecten a la correa de distribución. (Kit de distribución)

La bomba de agua, en el caso que esta interactúe con la correa de distribución.

Es un buen momento para reemplazar la correa auxiliar (Alternador, Aire Acondicionado o Dirección Asistida), y sus tensores.

Sustituyendo estos componentes del motor de nuestro coche, no debemos preocuparnos por tener imprevistos hasta el próximo intervalo de cambio.

Esta operación es de las más complicadas que se pueden hacer a un vehículo, tanto por su dificultad como el riesgo que supone hacerlo de forma incorrecta. Recomendamos que sea un MECÁNICO PROFESIONAL quien realice esta operación ya que el ahorro que supone hacerlo en la modalidad autoservicio no es representativo con respecto al tiempo empleado y el riesgo que entraña.